Vaginoplastia o Rejuvenecimiento vaginal

La vaginoplastia es un procedimiento quirúrgico que se realizan las mujeres que sufren de un debilitamiento en el área donde se encuentran los órganos pélvicos y un ensanchamiento considerable de la vagina, producto de múltiples embarazos y partos naturales.

En la mayoría de las ocasiones, la disminución de firmeza del área pélvica provoca un prolapso vaginal que consiste en el desplazamiento de la vejiga, a esto también se le llama “vejiga caída”. Igualmente, puede producir incontinencia urinaria.

Esta cirugía íntima femenina, también conocida como “rejuvenecimiento vaginal”, mejora la calidad de vida de las mujeres, y abarca distintos tipos de procedimientos, ya sea que corrijan la parte interna o parte externa, como los casos de labioplastia o vaginoplastia.

El rejuvenecimiento vaginal tiene como finalidad mejorar la elasticidad y el tono muscular del canal vaginal, solucionando los problemas asociados con una dilatación excesiva.

Índice

¿Cómo se realiza una vaginoplastia?

La vaginoplastia corrige estos problemas mediante la disminución de los músculos que rodean la vagina.

Vaginoplastia

Esta es una manera de reforzar la pared posterior, optimizando la continencia que debería tener el suelo pélvico.

El rejuvenecimiento vaginal consiste en reducir el canal vaginal, esto es posible a través de la unión de los músculos de la zona, mediante una sutura con puntos absorbibles por el cuerpo o que con el paso de los días se caerán solos, sin que un especialista los remueva.

A este procedimiento también se le conoce como “el cierre vaginal”. Generalmente es una intervención quirúrgica que se realiza simultáneamente con otro procedimiento que abarca la parte externa, como la vulva. La vaginoplastia abarca la parte interna, específicamente el canal vaginal.

Dicha cirugía vaginal tiene una duración aproximada de dos horas, y en ciertos casos mucho menos. Todo dependerá del grado de estrechez que requiera la zona.

Para efectuar esta operación se implementará anestesia local o general, según lo determine el especialista. 

Otras opciones

Es importante establecer que existen opciones distintas a la vaginoplastia y los resultados son los esperados en la mayoría de los casos.

Cuando se trata de corregir una incontinencia urinaria y el prolapso vaginal, es posible solucionar estas afecciones a través del procedimiento en el que se realiza la técnica de implantación de mallas vaginales. Tiene como función principal reemplazar los tejidos afectados.

Para ello, en los procedimientos actuales se utiliza la laparoscopia, la cual consiste en la exploración de la cavidad abdominal a través de un laparoscopio. Se necesita realizar una incisión diminuta, que generalmente suele ser imperceptible a simple vista. Dura aproximadamente 60 minutos.

La incontinencia urinaria puede presentarse en la paciente por motivos diferentes al prolapso vaginal, bien sea por problemas congénitos, fisiológicos o psíquicos.

Si quiere tratarse la incontinencia urinaria sin necesitar una vaginoplastia, es importante saber que esto solo es posible cuando son casos leves, y será a través de ejercicios de distensión y contracción de los músculos pélvicos.

Principales causas

Rejuvenecimiento vaginal

El debilitamiento de los músculos que se encuentran en la zona pélvica se produce por diferentes motivos. Si no se tratan a tiempo, es posible que este empeore con el paso del tiempo, ocasionando una alteración en la posición de los órganos pélvicos.

Este debilitamiento ocurre la mayoría de los casos en las mujeres que han tenido múltiples partos. Sin embargo, también puede presentarse en aquellas pacientes que todavía no tienen hijos, esto sucede por:

  • Alteraciones constantes en el colágeno.
  • Aumento de la presión abdominal de una forma poco común. Como el que se produce al levantar grandes pesos.
  • Debilidad congénita de los tejidos de soporte de la zona pélvica, o de los músculos que se hallan en él.
  • Cuando la mujer sufre de obesidad.
  • Por la disminución de estrógenos, que son las hormonas que permiten reforzar la zona pélvica, esto ocurre cuando la mujer alcanza la menopausia.
  • Por cambios hormonales drásticos.

Síntomas comunes

Existen muchas alternativas para que las mujeres se sientan conformes con su cuerpo, mejoren su autoestima y en muchos casos la calidad de vida. La cirugía vaginal no pasa inadvertida en estos temas.

Esto se debe a que este tipo de operación tiene tanta importancia como otros procedimientos realizados en cualquier parte del cuerpo. Por tal motivo, es común que algunas pacientes se realicen un rejuvenecimiento vaginal.

Durante el paso de los años, las mujeres van sufriendo cambios, ya sea por los embarazos, problemas hormonales, tratamientos con ciertos medicamentos o incluso por la menopausia. Todos estos procesos ocasionan modificaciones en la apariencia de los órganos, provocando síntomas como:

  • Resequedad vaginal.
  • Picazón o sensación de ardor.
  • Incontinencia urinaria.
  • Pérdida de sensación durante las relaciones íntimas.
  • Dolor durante los actos coitales.
  • Prolapso de vejiga.
  • Molestias al utilizar ropa ajustada o practicar deportes.

Postoperatorio

La vaginoplastia es una operación de bajo riesgo. No obstante, se requiere cumplir con los cuidados de higiene establecidos por el médico especialista, esta es una forma de reducir las posibilidades de padecer alguna infección que ponga en peligro el bienestar de la paciente. Entre estos cuidados se encuentran los siguientes:

  • La paciente tendrá que lavarse las manos antes y después de hacer contacto con el área genital. Las manos son unas de las partes del cuerpo con mayor exposición a los microorganismos.
  • No es recomendable el uso de prendas que impliquen un roce con el área genital. Es importante que la mujer utilice ropa interior de algodón, de esta forma permitirá que la zona se mantenga un poco fresca.
  • La paciente no podrá mantener relaciones sexuales sino hasta seis semanas después de haberse realizado la vaginoplastia. Sin embargo, esto dependerá de cada paciente y la evolución de la cicatrización.
  • La paciente no podrá hacer uso de cualquier baño sumergible, como piscinas, playas, jacuzzis, entre otros, hasta un mes después de la operación.

Otras recomendaciones

Durante el postoperatorio, es importante que se sigan todas las instrucciones hechas por el médico, de esta forma se logrará garantizar unos óptimos resultados tras el procedimiento quirúrgico. Por tal motivo, se recomienda que la paciente:

  • Logre mantener la zona seca, de esta forma se agilizará el proceso de cicatrización.
  • Después de orinar o efectuar la evacuación intestinal, la paciente tendrá que lavarse la zona rectal y genital. Posteriormente deberá secar el área con una toalla de papel, es importante que no frote, sino que haga ligeras presiones.
  • El uso de duchas vaginales es importante durante el postoperatorio. Estos lavados tendrán que realizarse diez días después de la intervención, una vez a la semana.
  • Es común que la paciente observe la presencia de un flujo amarillento durante las primeras cuatro semanas del postoperatorio.
  • La inflamación del área genital desaparecerá después de tres semanas. No obstante, la paciente debe evitar largas jornadas que impliquen permanecer de pie o sentada por mucho tiempo.

Vaginoplastia y placer sexual

La satisfacción sexual de la mujer se relaciona directamente con la cantidad de fricción generada durante el acto coital. Al sufrir de un ensanchamiento vaginal, estas sensaciones se verán disminuidas. La vaginoplastia mejora dichas sensaciones.

Durante el relajamiento de la vagina, los músculos que la rodean se encuentran ligeramente débiles, además, carecen de elasticidad, tono y control. Los músculos del periné pierden el soporte que necesitan. Los diámetros externos o internos aumentan. Todo esto evita que la vagina esté en un estado fisiológico óptimo.

En respuesta a todas estas circunstancias, el placer sexual que se obtiene durante los actos coitales disminuye en grandes proporciones, afectando la vida en pareja.

Las mujeres por naturaleza son multiorgásmicas, el ciclo de respuesta sexual que pudieren tener las féminas no se obstruye por un lapso refractario forzado, como en el caso de los hombres, que normalmente no suelen tener orgasmos continuos.

La vaginoplastia, además de mejorar las condiciones fisiológicas, estéticas y sentimentales de la mujer, incrementa y optimiza su vida sexual.

Labioplastia

La labioplastia, conocida también como “ninfoplastia”, es un procedimiento quirúrgico genital que se encarga de corregir el tamaño de los labios vaginales, ya sean los labios menores o labios mayores.

Sin embargo, el procedimiento más frecuente es la reducción de los labios menores. En condiciones normales, estos no deberían sobresalir de los labios mayores, ellos tienen un efecto caído. Además, causan dificultades funcionales, estéticas, higiene y problemas de autoestima en la mujer.

La causa de esta malformación se desconoce. Sin embargo, se presume que esto se debe a trastornos hormonales agresivos durante la pubertad, por múltiples partos naturales y algún tratamiento.

Esta intervención normalmente se realiza bajo los efectos de la anestesia local. Sin embargo, dependiendo del caso de la mujer, el cirujano estético especializado en el área genital podría considerar una anestesia general.

La labioplastia es de carácter ambulatorio, lo que quiere decir que la paciente será dada de alta después del procedimiento y es una intervención de bajo riesgo siempre que se cumplan con todas las indicaciones médicas.

Vulvoplastia

La vulvopalstia es una operación que tiene como finalidad embellecer y mejorar la parte externa del genital femenino, esto abarca los labios mayores labios menores, clítoris y el monte de venus.

Es una operación estética que le permite a la mujer sentirse más cómoda con su cuerpo, logrando mejorar la autoestima en ella.

Además de demostrar inconformidad por el aspecto de su área genital, muchas pacientes presentan síntomas que desfavorecen su calidad de vida por ello, como incomodidad de estar desnuda frente a su pareja, dolor frecuente en las relaciones coitales, baja autoestima, molestia al utilizar ropa ajustada, entre otros.

Entre los procedimientos más comunes de la vulvoplastia tenemos a la clitoplastia. Su finalidad es corregir la hipertrofia del clítoris y reducir su tamaño, logrando rejuvenecer así la apariencia. En la mayoría de los casos esto permite incrementar la sensibilidad.

También tenemos a la liposucción del monte de venus, es realizado cuando la paciente posee un tejido muy graso en el pubis, teniendo un volumen más grande de lo usual.

Himenoplastia

La himenoplastia es una intervención quirúrgica que tiene una duración aproximada de una hora. Su finalidad es la reconstrucción del himen, que es una membrana con forma de anillo que se encuentra ubicada en la vagina, específicamente en su entrada.

Aunque el himen no tiene una función fisiológica, este tejido tiene gran importancia en ciertas culturas y religiones, ya que demuestra la virginidad femenina.

Para este procedimiento se aplica anestesia local. En algunos casos, la himenoplastia se lleva a cabo con la unión de los restos de himen que quedaron en la paciente después de su primer encuentro coital.

Otra de las técnicas de esta operación con fines de rejuvenecimiento vaginal consiste en la implantación de material biológico en la entrada de la vagina, imitando al himen.

Se trata de una intervención ambulatoria, aunque de recuperación tardía. La paciente podrá volver a tener relaciones sexuales un mes después del procedimiento. En su primer encuentro coital después de la himenoplastia, perderá la virginidad nuevamente.

Colovaginoplastia

 La vaginoplastia es un procedimiento quirúrgico que permite reducir el canal vaginal y reforzar la elasticidad. Esta intervención se practica en las mujeres que padecen de un debilitamiento de la zona pélvica, en la mayoría de los casos suele presentarse un prolapso de vejiga e incontinencia urinaria.

La colovaginoplastia es una vaginoplastia con el colgajo rectosigmoidal pediculado, una operación en la que se utiliza una parte del intestino grueso terminal.

Este procedimiento se conoce como una cirugía de reafirmación sexual o reasignación. Su principal objetivo es permitirles a las mujeres transexuales la creación de los genitales femeninos para que logren encontrar la armonía con el género.

El médico cirujano determinará la técnica más adecuada dependiendo el caso de cada paciente, para ello deberá tomar en cuenta el historial médico, las características físicas y los objetivos que quieren lograrse.

Este es un procedimiento riesgoso, y en muchos casos no se consiguen los resultados esperados con la primera intervención.

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