Estenosis vaginal

La estenosis vaginal es una afección de la vagina que genera estrechez y acortamiento en esta zona genital. También pudiera disminuir proporcionalmente su revestimiento, lo que ocasionaría sequedad en el tejido y cicatrices.

Cuando una mujer padece de estenosis vaginal, es común que presente dolores durante los exámenes pélvicos e incluso al mantener relaciones coitales con su pareja. El dolor también se debe a la poca elasticidad del orificio de entrada de la vagina que existe por la estenosis.

En varios casos, las molestias aparecen posteriormente del primer encuentro sexual, en donde se iniciaron los actos coitales.

Sin embargo, existen ocasiones en donde la mujer comienza a padecer este dolor después de la cesaría o de haber sufrido una infección vaginal severa y persistente.

Es importante destacar que la vagina posee un anillo en su orificio de entrada, su función es estirarse cuando exista la penetración de cualquier objeto.

Índice

El anillo vaginal

Como hemos mencionado anteriormente, el anillo vaginal tiene la función de estirarse con la entrada de objetos a la vagina, permitiendo así una penetración sin mayores molestias o dolor. Sin embargo, en algunas pacientes las fibras de dicho anillo realmente son fibras de colágeno.

En estos casos, cuando la mujer posee fibras de colágeno, la elasticidad del orificio de la vagina se reduce considerablemente. Esto se debe a que él actúa como un callo o una cicatriz, ocasionando un dolor agudo ante la distensión.

Si el anillo vaginal está compuesto por fibras de colágeno, la paciente tendría una sensación de desgarramiento e intenso dolor.

La vida sexual en las mujeres que padecen de estenosis vaginal disminuye. Esto se debe a que el dolor es tan intenso que resulta insoportable.

La elasticidad de la vagina es clave para permitir que la mujer disfrute del placer sexual durante los actos coitales, sin la sensación de molestias o dolores ante cualquier posición y movimiento.

El diagnóstico

La única forma de diagnosticar la estenosis vaginal es a través de una evaluación meticulosa y detallada de la vagina, sobre todo del orificio de entrada. En los casos normales, la zona genital debería parecer fibrosa, densa y elástica.

En la evaluación se determinará cual es el área del dolor. Se harán pruebas sobre la elasticidad que posee el anillo, y el momento en que la mujer comienza a sentir el dolor o molestia vaginal.

Para tratar la estenosis vaginal es necesario realizar un procedimiento quirúrgico, cuyo objetivo es retirar las partes más fibrosas, responsables del dolor y molestias en el orificio vaginal, permitiendo que la paciente disfrute de unas penetraciones placenteras.

El procedimiento de la cirugía es sencillo, se realizará una pequeña incisión en forma de cruz de unos seis milímetros aproximadamente en el himen, permitiendo la salida del flujo menstrual, otras secreciones vaginales. Esto creará mayor elasticidad.

Es importante establecer que, al ser una cirugía realizada en el cuerpo interior de la mujer, no genera cicatrices visibles.

Riesgos del procedimiento

Esta es una cirugía con un bajo índice de riesgo, generalmente no suelen ocurrir complicaciones, siempre y cuando se cumplan con todos los lineamientos de máximos cuidados e higiene tras la intervención quirúrgica.

Durante este procedimiento, las posibilidades de causar un daño a algún otro órgano interno son remoto, se debe a la larga distancia que existe entre las partes que van a ser tratadas (la zona más superficial de la vagina) con el área donde se encuentran dichos órganos.

Igualmente, existen pocas complicaciones en cuanto a la aplicación de la anestesia en la paciente. Normalmente se emplea anestesia local. Sin embargo, el especialista tiene que evaluar esto. Es importante que se establezcan cuáles son las enfermedades que padece la mujer antes del procedimiento quirúrgico.

En caso de que la estenosis se presente en el cuello uterino, el especialista deberá colocar unos expansores en la zona. Esto ocasionará que el cuello se mantenga abierto, y dura aproximadamente seis semanas. Es importante que la paciente guarde un reposo relativo para evitar posibles riesgos.

Postoperatorio

El procedimiento para corregir la estenosis vaginal tiene características ambulatorias. Por lo tanto, la paciente será dada de alta después de haberse realizado la intervención quirúrgica. Es indispensable que la persona acuda con un acompañante.

Se requiere reposar durante un día. Generalmente las pacientes comienzan a retomar sus actividades diarias al tercer día del postoperatorio. Sin embargo, es importante que sean cuidadosas y no realicen esfuerzos físicos durante las primeras semanas.

Por otro lado, la paciente debe asistir a una consulta con el especialista dos semanas después de haberse realizado el procedimiento. Él se encargará de evaluar los avances de la intervención y dará el alta definitiva.

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