Mallas vaginales

Las mallas vaginales son una alternativa ideal para las mujeres que padecen de algún trastorno en el suelo pélvico. Existen muchos rumores sobre las desventajas de ellas. Sin embargo, es importante recordar que cada organismo responde de forma diferente al tratamiento.

Están hechas a base de un material quirúrgico de carácter médico. Es utilizado para funcionar como apoyo cuando existe debilitamiento del tejido en la zona pélvica o este se encuentra muy dañado.

La mayoría de las mallas están elaboradas con un material tejido con fibras animales o sintéticas. Ellas son utilizadas para los siguientes casos:

  • Prolapso vaginal. Ocurre porque los órganos del suelo pélvico se debilitan. Esto ocasiona que la vejiga tenga desplazamiento, mejor conocido como “vejiga caída “. En muchas ocasiones, y las más graves, el decaimiento de ella sobresale del cuerpo de la mujer. Es una cirugía realizada con una laparoscopia.
  • Incontinencia urinaria. Es la pérdida de orina de forma involuntaria por ejercer algún tipo de actividad física, ya sea correr, saltar, toser, reír o hacer fuerza al levantar un objeto.

¿Son seguras las mallas vaginales?

mallas vaginales

Una de las preguntas más comunes es si el uso de mallas vaginales implica problemas de seguridad para la paciente. Es importante destacar que cada organismo actúa distinto ante la exposición de un agente externo al cuerpo humano.

Las mallas vaginales son de material médico sintético, con tejido y fibras de animal, por lo que cumplen con los requisitos de seguridad. No obstante, el médico especialista siempre recomendará cuál es la mejor opción según el caso de cada paciente.

Los riesgos más comunes de la malla vaginal ocurren cuando son colocadas desde la vagina, dicho procedimiento ya no se utiliza para evitar problemas de salud. Cuando esto sucede, es común que la mujer presente dolor pélvico y molestias durante los actos coitales.

La Administración de Alimentos y Medicamentos, reconocida por sus siglas en inglés “FDA”, emitió un comunicado sobre los problemas de seguridad que generan.

No todas las mujeres manifiestan estos síntomas, por eso los riesgos dependerán de la adaptación de cada cuerpo ante la malla vaginal.

Efectos secundarios de las mallas vaginales

En los años 90 se comenzó con la implantación de mallas vaginales, con el fin de tratar la incontinencia urinaria y corregir la caída o desplazamiento de los órganos pélvicos.

En ese tiempo, el tratamiento para estos problemas de incontinencia y de vejiga caída, era aclamado como un remedio rápido y fácil para las mujeres que padecían alguna de estas afecciones. Por ello, era uno de los métodos preferidos por las pacientes y cirujanos.

Pero el panorama ha cambiado. En la actualidad las mallas vaginales no son la primera opción de las personas. ¿Por qué? Tienden a producir algunos efectos secundarios que desmejoran considerablemente la calidad de vida. Los más comunes son:

  • Irritación en la zona pélvica, posible reacción alérgica a la malla vaginal.
  • Se puede producir extrusión vaginal como motivo de la respuesta de los tejidos del cuerpo, erosión por la uretra, inflamación y en algunos casos más extremos, migración de la malla del lugar deseado. En estos casos es necesario retirar la malla vaginal.
  • Aumenta el riesgo de la paciente de contraer alguna infección vaginal, debido a que es un cuerpo no reconocido por el organismo.
  • Dolores en la zona pélvica durante actos coitales y hemorragias internas.

Contraindicaciones de las mallas vaginales

Los problemas genitales como un prolapso vaginal o la incontinencia urinaria, son afecciones que pudieran pasar a cualquier paciente por diferentes motivos. Para tratarlas existen diferentes procedimientos que las corregirán o eliminarán.

Sin embargo, no todos son apropiados ya que las mallas vaginales tienen una contraindicación para los siguientes casos:

  • Quienes se encuentren en estado de embarazo, o que tengan planes de quedar embarazadas. Tampoco podrán implantarse una malla vaginal las pacientes que les falte cumplir con la etapa del desarrollo.
  • Mujeres que tengan una patología específicamente en el tejido en que se colocará la malla vaginal.
  • Pacientes que padezcan de alguna afección que ponga en riesgo la colocación de la malla vaginal y su salud.
  • Personas con patologías limitantes, como problemas de cicatrización, dificultades de coagulación, o que sufran alguna infección que comprometa el procedimiento.

Advertencias antes de usar la malla vaginal

La implantación de la malla vaginal debe considerarse en los siguientes casos:

  • En las pacientes que tengan planes de embarazo, ya sea a corto o largo plazo.
  • Pacientes que tengan sobre peso, cuyos parámetros sean establecidos por el médico cirujano.
  • Quienes tengan alteraciones de coagulación sanguínea.
  • Mujeres que sufran de alguna inmunodeficiencia o cualquier problema que comprometa la cicatrización del procedimiento.
  • Si la paciente tiene alguna infección vaginal o urinaria, esta debe tratarse antes de realizar la intervención.
  • Es necesaria una atención especial en los casos donde exista un prolapso vesical en consecuencia de una distorsión anatómica.

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